jueves, 18 de diciembre de 2014

Brian Fernández

El pasado fin de semana concluyó el torneo argentino, que tuvo como vencedor a Racing de Avellaneda. Con un estelar y ya legendario Diego Milito, la ‘academia’ levantó el título 13 años más tarde, de la mano de un Diego Cocca que culmina un 2014 de ensueño, ya que venía de ascender el pasado mes de Mayo a Defensa y Justicia a la máxima categoría por vez primera en su historia. Precisamente allí nos marchamos, a Florencio Varela, municipio situado al sur de Buenos Aires, donde disputa sus partidos Defensa. El conjunto dirigido por Darío Franco quedó 18º, aunque este torneo no cuenta para el descenso. Pese a la clasificación, el ‘halcón’, como también es conocido, mostró un juego vistoso, atrevido y muy ofensivo, dejando además jugadores a seguir, como Nicolás Bertocchi, Washington Camacho o nuestro siguiente protagonista, Brian Fernández, 20 años,(26 de Septiembre de 1994, Santa Fe, Argentina), el futbolista con más futuro de un modesto que está engrandeciendo su propia historia.

Brian Leonel Fernández es el mediano de tres hermanos, todos futbolistas –el menor es Nicolás (inferiores de Defensa y Justicia), y el mayor es Leandro Fernández (Godoy Cruz)-, y se ha moldeado como jugador en las divisiones inferiores de Defensa y Justicia, con el que ingresó en la sexta división. Su corta carrera ha ido transcurriendo a velocidad de vértigo, y con tan solo 17 años llegó su debut en el primer equipo, cuando Defensa aún militaba en la segunda división del fútbol argentino. La 2012/2013 estuvo a caballo entre el plantel profesional y el reserva, para dar el salto definitivo a la siguiente temporada, la del mayor éxito en la historia de los ‘varelenses’. Brian anotó 11 goles en la B Nacional, incluido el tanto del ascenso, ese ante San Martín de San Juan que los hinchas de Defensa jamás olvidarán.

Brian Fernández es un atacante de gran movilidad y dinamismo en toda la parcela ofensiva. En el dibujo 4-3-3 que dispone Darío Franco, Brian es el punta, aunque con permanente caída hacia los costados y alternancia de posiciones, pudiendo entrar por cualquier sector del ataque. No actúa en ningún momento como referencia estática, pasando muchos momentos fuera del área, lo que también ayuda al juego de Defensa, muy enérgico y etéreo. Físicamente liviano, apenas 1,70 metros de altura y 70 kg de peso, su rapidez y habilidad le hacen ser especialmente dañino cuando encuentra espacios, tratando continuamente de lanzar cabalgadas hacia portería rival, aunque le pillen a muchos metros de distancia, lo que hace en más de una ocasión se precipite.

Diestro, aunque también emplea su pierna izquierda, de calidad técnica notable, es muy descarado y le gusta desafiar al defensor en el uno contra uno, siendo su gran punta de velocidad una de sus cualidades más destacadas. Pese a su falta de corpulencia, tiene una arrancada bastante fuerte, con la que también es capaz de llevarse al defensor en carrera, aunque tiene un déficit importante cuando el rival lleva el duelo al cuerpo a cuerpo. Con talento para salir de la presión mediante el regate, posee buen disparo, lo que le hace ser el encargado de ejecutar todas las acciones a balón parado de su equipo. Muy participativo, por momentos acapara todo el peligro ofensivo que pueda conllevar Justicia. Con facilidad para ver portería y calidad en la definición, el gol es una faceta que aún tiene que potenciar.

Brian Fernández comenzó muy fuerte este torneo recientemente finalizado, anotando también el primer gol de Defensa y Justicia en primera división, pero una lesión de menisco le ha hecho perderse un tramo importante de la competición. Ha sumado 4 goles, y dejado una gratísima impresión en su primera aparición en la élite, lo que ha llamado la atención de otros equipos del país. Con contrato en vigor con Defensa, el propio jugador ha manifestado su ilusión por jugar en un futuro en Europa, concretamente en el fútbol italiano. Mientras lucha por ese sueño, deleita con sus goles y quiebros a la animosa hinchada de Defensa, club que ya lo tiene registrado con mayúsculas en sus páginas más gloriosas.

jueves, 27 de noviembre de 2014

Un globo en el cielo

Foto: Diario Olé


Hay partidos, y sobre todo finales, marcadas por el miedo. La final de la Copa Argentina, disputada ayer en el estadio Bicentenario, es buena muestra de ello. Miedo a perder, miedo a dejar escapar una oportunidad que no se presenta todos los días, y sobre todo, miedo a fallarse a uno mismo y, por ende, a toda tu gente. Huracán y Central nos regalaron un espectáculo carente de fútbol debido a los nervios, pero rebosante de emoción. No era para menos. Y después de tanta tensión, llegaron las lágrimas. De tristeza para Central. De alegría desbordada para Huracán, que estando en la B Nacional ha conseguido tumbar a Boca Juniors, Banfield, Estudiantes de la Plata y Rosario Central. Una gesta a la altura de una hinchada ávida de felicidad.


Foto: Diario Olé

Durante los 90 minutos reglamentarios, ningún equipo fue capaz de someter con claridad a su rival, la responsabilidad parecía tener atenazados a los futbolistas y por momentos, la pelota quemaba en los pies. Sin embargo, Huracán supo maneja algo mejor el choque, mostrándose más solvente e incluso con una cuota mayor de precisión en el manejo de la pelota. Los talentosos, Pablo Becker en Central, y Gonzalo Martínez en Huracán, comenzaron el partido acostados sobre el sector izquierdo, quizá demasiado  lejos de la portería adversaria, lo que propicio que ninguno fuese determinante en el devenir del partido.

Aún así, con pocas ocasiones, con un ritmo de partido lento, Central empezó ilusionando a los suyos en el segundo acto, otorgándole el papel referente que acostumbra a sus carrileros, y dándole entrada a un Abreu que llegó infiltrado a la final y se vio obligado a comenzar desde el banco. Mientras, Huracán soportaba las embestidas de los de Russo, merced en gran parte a un trabajo descomunal de Federico Vismara en la zona ancha, aunque fueron los rosarinos los que tuvieron que agradecer a Caranta el llegar a los penaltis, ya que le sacó una ocasión clarísima a Abila en los compases finales. ‘Wanchope’, como le apodan al ‘9’ ‘quemero’, fue un incordio constante para la zaga de Central, manteniendo un duelo de guerreros con Gómez Andrade. El ariete lo peleó todo, pero se perdió dos oportunidades y luego erró su penalti. No fue su día.

Foto: Diario Olé
Llegaron los penaltis, lotería para unos, consecuencia de aciertos y errores para otros. Mauricio Caranta frente a Marcos Díaz. Es decir, la estrella de Central frente a River, ante el héroe del ‘globo’ en 1/8 (Banfield) y 1/4 (Estudiantes), en los que detuvo tres penales a cada uno. Y de reojo, todos miraban a Sebastián. Esta vez, Abreu fue un loco muy cuerdo. Central se adelantó e incluso se puedo poner 3-1, pero un soberbio Díaz propició la remontada, le detuvo el disparo a su homónimo Caranta, y más tarde hizo lo propio con Encina, en el lanzamiento que daba el título a Huracán.


Foto: Diario Olé


De esta forma, Huracán levanta un título 41 años más tarde, después de proclamarse campeón del Metropolitano en 1973, estando en la B Nacional, e inflando el pecho de orgullo de todo el pueblo quemero, ese que sufrió en 2009 la pérdida de un campeonato liguero que mereció y que solo una actuación arbitral más que sospechosa le privó de festejar y el mismo que ahora suspira por volver cuanto antes al lugar que por historia le corresponde. Precisamente este 2014 será recordado por el título de la Libertadores de su eterno rival, San Lorenzo. Ahora, con la consecución de esta Copa, Huracán también estará en la próxima edición de la competición más prestigiosa de Sudamérica a nivel de clubes. Cosas del fútbol.


viernes, 14 de noviembre de 2014

Sporting de Gijón, soldados de Abelardo

La falta de recursos económicos hace a veces agudizar el ingenio, acrecentar el trabajo y posibilitar la unión ante la adversidad. Lo saben bien en Gijón. Allí, tras dos años desesperanzadores en una categoría que no le corresponde, la ilusión se ha vuelto a enfundar la camiseta del Sporting, bajo la tutela de Abelardo y una cuadrilla de jóvenes que tiene a tiro de piedra batir el récord de jornadas sin conocer la derrota del club asturiano en más de 109 años de historia. 12 jornadas invicto, dando una sensación de equipo compacto y con las ideas claras, firmando un inicio que recuerda al del último ascenso, cuando el equipo dirigido entonces por Manolo Preciado no perdió hasta el décimo partido. 


Ahora, el proyecto está en manos de Abelardo. La afición, contraria a la política de sus dirigentes, si se encuentra identificada con el ‘Pitu’ y sus pupilos, con los que mantienen una gran compenetración. La institución, como tantas otras veces, no se puede permitir alardes ni despilfarros, por lo que toca mirar al bien más preciado de la entidad junto a su fiel afición: la cantera. El técnico conoce el club y Mareo como la palma de su mano, lo que posibilita darle la oportunidad a los jóvenes talentos conociendo en profundidad sus aptitudes, además de la valentía que está mostrando para confiar en quien se lo merezca, independientemente de su fecha de nacimiento, y unos jugadores que le están respondiendo, más allá de su acierto, con una actitud y ambición excepcional.

¿Cómo juega el Sporting?

Abelardo apuesta por un esquema 4-2-3-1, que hasta la fecha no ha variado en ninguno de los partidos. El objetivo es ser el poseedor de la pelota para tratar de ser el dominador del partido a través de la tenencia del balón. Sin embargo, el bloque gijonés persigue ser un equipo compacto, que apenas deje fisuras y sufra lo menos posible cuando no tiene la posesión.


El Sporting no se caracteriza por ejercer una presión asfixiante en la salida del rival, aunque esto varía en función del encuentro. La intensidad en cada choque es una de sus señas de identidad, tratando de imprimir un ritmo alto al partido. A la hora de buscar la portería contraria, es un equipo que otorga un papel muy relevante al juego por fuera, cobrando las bandas una gran relevancia.


Fase defensiva

Sistema de presión habitual

Presión en bloque bajo, en campo propio, muy organizada, con líneas muy juntas que dejan muy pocos espacios, formando un 4-4-2 en la que el mediapunta y el delantero referencia quedan a la misma altura.

Presión alta

Como local, o en algunas fases del partido -en especial cuando va por detrás en el marcador-, el equipo realiza una presión más alta, en la que los extremos y  uno de los mediocentros adelantan notablemente su posición, y los dos hombres más adelantados buscan taponar la salida de balón rival.

Falta de ayuda al lateral

La ofensividad de sus laterales hace que le cojan las espaldas en más de una ocasión, siendo el sector por donde más sufre el conjunto asturiano. A ello se suma que a los extremos les cuesta retrasar su posición para colaborar en fase defensiva.


Cobertura al lateral

Los mediocentros se desplazan y retrasan su posición hacia los costados para realizar ayudas y coberturas a los laterales.


Fase ofensiva

Inicio de la jugada

El mediocentro, por lo general Nacho Cases, baja a recibir para iniciar la jugada, en ocasiones retrasando mucho su posición, hasta situarse cerca de los centrales.


Salida de balón desde el lateral

Aprovechando la vocación ofensiva y buen manejo de sus laterales, el Sporting tiene la posibilidad de construir la jugada mediante la incorporación de estos, ya sea con balón controlado o combinando.

Incorporación de los laterales

Los laterales se incorporan al ataque, pisando campo rival de manera permanente y aportando una gran profundidad.


Ataques volcados hacia los costados

El mediapunta o el punta caen constantemente hacia los costados, combinando y alternándose con los jugadores de banda, y cargando el juego hacia estos sectores.


Saque de banda en largo
Llama la atención los saques de banda del Sporting cuando estos son cerca de la portería contraria, ya que los convierte casi en un saque de esquina, incluyendo numerosos efectivos en área rival. Luis Hérnández posee un saque muy potente, incluso en muchas ocasiones lo ha hecho desde ambas bandas, aunque también Álex Menéndez es un habitual en estos saques largos desde la izquierda.


Las joyas de Mareo

Como hemos podido comprobar, el proyecto sportinguista tiene su base y alma en la cantera, y el paso de las jornadas no hace más que demostrar que Mareo es una fuente inagotable de talento, donde los jóvenes están llamando con fuerza a una puerta que Abelardo no duda en abrir de par en par. De estas irrupciones vamos a analizar a algunos que prometen dar tardes de gloria en El Molinón.

Álex Menéndez (15/07/1991)

Lateral zurdo de buena presencia física. Destaca su notable proyección ofensiva, que le hace incorporarse una y otra vez, llegando hasta posiciones muy adelantadas cuando el Sporting es poseedor, doblando al extremo con mucha frecuencia. Con un manejo de balón en su pierna izquierda más que aceptable, se asocia, tiene recorrido y el equipo le utiliza para dar una salida de balón fluida por su costado. Su ofensividad le hace sufrir en fase defensiva, cuando el rival le toma las espaldas en el retroceso tras pérdida. En estático, es un lateral difícil de superar en el uno contra uno. Tiene buen centro al área cuando llega a línea de fondo.




Sergio Álvarez (23/01/1992)

Mediocentro diestro, fuerte físicamente, de altura media (1,82 metros de estatura). Es el encargado de realizar las labores de resta y destrucción en la zona ancha. De buenos conceptos tácticos, suele estar bien posicionado por delante de la línea defensiva, aportando equilibrio al equipo. Ayuda a los laterales y bascula muy bien para realizar las coberturas. Técnicamente y en tareas creativas, es quizás el jugador menos dotado del mediocampo. Trata de complicarse lo menos posible con balón, optando de forma general por el pase en corto al compañero situado en mejor posición, buscando la rapidez y precisión. Si su trabajo se lo permite, no es ajeno a descolgarse en busca de posiciones ofensiva y con la idea de aparecer por sorpresa cerca de la portería rival.

Juan Muñiz (14/03/1992)

Una de las grandes perlas de la escuadra sportinguista. Este talentoso zurdo puede desenvolverse en cualquiera de las dos bandas, aunque Abelardo lo está utilizando principalmente en el costado derecho, y como revulsivo, entrando en bastantes ocasiones desde el banquillo. Excelente nivel técnico, le gusta llevar el balón muy pegado a su bota izquierda, conducir y buscar el desbordar frente al defensor en el uno contra uno. En ocasiones se excede de individualista, lo que le hace perder demasiados balones. Su capacidad para transportar la pelota y desequilibrar hace que sea muy útil para crear situaciones de peligro, para lo que busca libertad de movimientos en zona de tres cuartos. También tiene buen golpeo, lo que propicia que sea el encargado de ejecutar las jugadas a balón parado, tanto faltas como saques de esquinas. Aún tiene un amplio margen de mejora y debe madurar bastante en su juego.


Jonathan Rodríguez, ‘Jony’ (09/07/1991)

Una de las principales armas ofensivas del Sporting la encontramos en la banda izquierda. Allí reside ‘Jony’, un extremo zurdo con un gran descaro, rapidísimo, explosivo y con muy buen desborde y manejo en espacios cortos. Individualista, a veces demasiado, le gusta encarar y desafiar al defensor continuamente en el uno contra uno. Tiende a salir más por fuera que por dentro, aunque crea un gran peligro cuando realiza diagonales buscando portería. Otorga mucha profundidad y desequilibrio a los ataques del Sporting, además de su buen centro cuando llega a línea de fondo. Posee una refinada técnica individual que deja de manifiesto tanto en recepciones como en regates. Debe aprender a soltarla antes en muchas ocasiones.  

Pablo Pérez (02/08/1993)

Centrocampista de pura vocación ofensiva, que en este equipo suele actuar en la mediapunta, siendo el enlace entre los mediocentros y el ‘9’, más cerca del último hombre que de los medios. De notable presencia física, muy espigado (1,87), es delgado y posee cierta elegancia en sus movimientos. Dotado de una técnica muy fina, es dinámico, preciso en el pase y se asocia muy bien. Irregular, tiende a desaparecer durante tramos del partido. Está demostrando una buena llegada desde segunda línea, viendo portería con relativa frecuencia. Merced a su altura, a balón parado también es un importante activo en las jugadas de estrategia. Trabajador, acude con fe a la búsqueda del defensor, colaborando activamente en la presión.




Daniel Ndi (18/08/1995)

Otras de los grandes descubrimientos que nos ha dado este renovado Sporting es el del camerunés Ndi. Lo vemos partir como mediapunta en ese 4-2-3-1 tan definido de Abelardo. De buena planta física, fuerte, piernas largas y con mayor velocidad de la que puede parecer en un primer momento. Goza de gran libertad, lo que le permite permutar posiciones constantemente y dañar al rival. Tienda a caer a la izquierda, buscando asociaciones continuas con el extremo y el lateral. Protege y aguanta muy bien la pelota, aunque en ocasiones se confía demasiado, lo que le lleva a algunas perdidas innecesarias. Notable manejo de balón, con gestos técnicos excelsos en espacios reducidos. Tiene una gran potencia en la arrancada. Lleva a cabo un desgaste físico importante.

Carlos Castro (01/06/1995)

Apenas 6 participaciones con el Sporting en lo que va de campeonato han servido para apuntar muy de cerca su nombre, ser convocado por la selección sub-21 y convertirse en una de las joyas más relucientes de Mareo. Ha anotado 4 goles, convirtiendo un gol cada 59 minutos de juego. Carlos Castro es un delantero que no destaca por su corpulencia ni presencia física, apenas 1,76 de estatura, pero que sí lo hace por poseer una capacidad brutal para originar situaciones claras de gol. Pequeño, ágil, habilidoso, es inteligente y muy pillo, tanto que el defensor no se puede descuidar en su marca ningún instante. Oportunista, tiene un magnífico sentido de la colocación y un olfato goleador muy importante. Rematador, se mueve como pez en el agua dentro del área. Sin embargo, otra de sus características principales es la movilidad, la caída con frecuencia a los costados, con especial tendencia al derecho, para sacar al central de su demarcación habitual y encararle utilizando su buen manejo y uno contra uno. Le gusta recibir de espaldas y dejar la pelota pasar sin tocarla, buscando engañar al defensor para, a continuación, tratar de romper en velocidad escapando de la marca.

Con aspectos que pulir aún, Carlos Castro es un reflejo de lo que es este Sporting, un conjunto fresco, con un potencial enorme, que puede llegar muy lejos y que parece tener las ideas muy claras, con un conductor que sabe de las circunstancias del momento y que transmite saber controlarlas a la perfección. Como casi siempre, los resultados dictarán sentencia, pero hasta el momento, este equipo se ha ganado el apoyo e identificación total de su hinchada, así como la admiración de todo el que lo ve, además de estar a punto de hacer historia.

viernes, 17 de octubre de 2014

Jonathan Calleri

Corren tiempos duros en ‘La Bombonera’. Boca hace tiempo que no da alegrías a su fiel hinchada, prosigue su triste caminar por el campeonato, en tierra de nadie y lejos de los primeros puestos, lo que llevó hace algunas semanas a la destitución del técnico más ganador de su historia, Carlos Bianchi. Ha llegado Rodolfo Arruabarrena, con una buena dosis de frescura y trabajo, y la maleta llena de ilusión por devolver a Boca a su hábitat natural, pero, de momento, se antoja insuficiente para un plantel que presenta serias carencias. Pese a ello, el equipo posee varios jugadores jóvenes que se pueden catalogar como proyectos interesantísimos de cara al futuro. Son los casos de Luciano Acosta, César Meli, Federico Carrizo, o nuestro protagonista de hoy, Jonathan Calleri, 21 años, (23 de Septiembre de 1993, Buenos Aires, Argentina), al que el ‘vasco’ le ha dado toda su confianza, otorgándole galones como ‘9’ del ‘xeneize’.

Jonathan Calleri se formó como jugador en el Club Atlético All Boys, con el que pasó por todas las divisiones inferiores, antes de hacer el debut con el primer equipo en el Torneo Inicial 2013. De cara al Torneo Final 2014, Calleri se convirtió en uno de los hombres importantes del ‘albo’, pese a su juventud. Su buena campaña hizo a Boca –que ya poseía el 30% de sus derechos- decidirse y apostar fuerte por él, decidiéndose a incorporarlo para la temporada actual. La competencia en Boca es dura, con arietes como Emmanuel Gigliotti o Juan Manuel Martínez. 

Calleri es un delantero centro diestro, que ante todo destaca por su servicio al conjunto, mucho más que por su lucimiento personal. No posee una gran corpulencia, sin demasiada altura, y delgado, sin embargo, sabe emplear muy bien su cuerpo para proteger la pelota y ganar la posición. Muy móvil, nunca permanece estático, sale del área, cae a banda, y sobre todo, no da un balón por perdido. Tremendamente incisivo, mantiene una pelea continua con los defensores, disputando cada choque con suma intensidad, obligándolos y exigiéndolos muchísimo, y mostrándose muy atento a cualquier error de la zaga.

No se arruga en ningún momento, y con frecuencia conduce su juego al contacto físico con los centrales. Esto ayuda a ejercer una presión importante en la salida del juego rival. Con criterio cuando le toca combinar, se encuentra muy cómodo dentro del área, su espacio natural. Fuera, suele emplear desmarques no muy largos hacia los los costados, para escapar de la fijación de los centrales. Tiene un buen remate de primeras, también de cabeza, pese a no destacar por envergadura. Debe ganar en sus prestaciones de cara a gol, con el fin de mejorar sus registros anotadores.

En un principio no era titular para Bianchi, situación que ha cambiado con la llegada de Arruabarrena. Ya ha anotado sus dos primeros goles oficiales con la camiseta ‘xeneize’, frente a Estudiantes, y ante Racing, ambos finalizados con derrota para el equipo 'bostero'. Además de esta temporada, Jonathan Calleri firmó un contrato que le une durante dos años más con el club presidido por Angelici, que desembolsó este verano una cantidad cercana a los 2 millones de euros, y que confía en que esa hambre con la que juega el ex de All Boys se traduzcan en muchos goles y lo conviertan en un delantero de jerarquía.

jueves, 9 de octubre de 2014

Matías Kranevitter, el clásico '5' argentino

El pasado mes de Mayo River Plate cortaba una sangría que superaba el lustro sin conseguir un título en la máxima categoría. Lo hacía de la mano de una de las leyendas del club, Ramón Díaz, que pocos días después, y para sorpresa de todos, anunció su renuncia al cargo. Su sustituto, el ex jugador ‘millonario’ Marcelo Gallardo, no ha podido entrar con mejor pie. El juego de River convence, además de ir unido a resultados. Comanda la clasificación y lo hace a partir de una propuesta tan estética como efectiva. La movilidad, dinamismo, alternancia de posiciones y ocupación de los espacios, hace que estemos viendo  una versión excelente de River en este Torneo argentino. A continuación, vamos a analizar a uno de las figuras claves en el esquema del ‘Muñeco’. Se trata de Matías Kranevitter, 21 años, (21 de Mayo de 1993, San Miguel de Tucumán, Argentina).

Matías Kranevitter comenzó a jugar al fútbol en San Martín de Tucumán, institución en la que se formó hasta los 14 años, cuando puso rumbo a las divisiones inferiores de River, separándose de su familia e ingresando en la residencia del club. Kranevitter se consagró campeón de la Copa Libertadores sub-20 en el año 2012. Ese mismo año hizo su debut con el primer equipo de ‘la banda’. Con la llegada de Ramón Díaz, Matias empieza a ser importante en el equipo, tanto, que acumuló 18 encuentros en el pasado torneo, en el que los del Monumental se consiguieron hacer con el título. Con Gallardo al mando, Kranevitter no ha parado de crecer en cuanto a incidencia en el conjunto, convirtiéndose en uno de los hombres referencia del plantel, pese a su corta edad.

Kranevitter, la brújula de River

Matías Kranevitter es el clásico ‘5’ argentino, siempre bien situado por delante de la línea defensiva, dispuesto para prestar ayudas en la resta y de buena relación con la pelota, que permite que a través de él se empiece a gestar la jugada. Con la eficacia y clarividencia de un veterano, mostrando un oficio y serenidad inusual, Matías no posee un físico superdotado, ni en fuerza ni en estatura, pero sabe meter el cuerpo para proteger la pelota, hacer uso de sus brazos para ganar la posición, y recuperar multitud de balones merced a su intuición, colocación y anticipación.

Inicio de la jugada

Retrasa su posición, se incrusta entre los centrales, y desde ahí es quien da lugar al comienzo de la jugada. Posee buen criterio en el pase y sabe leer la jugada a la perfección, lo que le posibilita dar una notable salida al juego desde atrás.

Cobertura al central

Permanece muy atento en todo momento a las ayudas posicionales que deba realizar a sus compañeros, por lo que es habitual ver ocupar el lugar de los centrales o laterales cuando estos han abandonado su demarcación. 

Marca al hombre

Muy disciplinado en todas las tareas defensivas, sabe bascular a los costados para tapar espacios y seguir al rival de cerca cuando es necesario. 

Eficiente al quite, no duda en ir al suelo para arrebatar la pelota al contrario, por lo general con mucho acierto. Diestro, una vez que recupera trata de combinar con pocos toques, asociarse rápido para dar fluidez y velocidad al juego. Otra de sus virtudes es el apoyo para abrirse como vía de pase cuando el compañero está exigido en presión. 

El paso de los partidos no hace más que confirmar el crecimiento de Matías Kranevitter, y su importancia en un equipo que está enamorando, además de dejar entrever lo lejos que puede llegar de forma individual. Su contrato con River, renovado el año pasado, expira en 2016, mientras, ya empiezan a sonar rumores como el que le sitúa en la agenda del Milan. 

miércoles, 1 de octubre de 2014

Mauricio Tévez

Hace bastante tiempo que se viene hablando del pésimo momento del campeonato argentino, pero lo cierto, es que en el torneo actual, el nivel parece haberse elevado considerablemente. Con River a la cabeza, vigente campeón y que ya en el semestre pasado dejó notas de buen juego, en la actualidad, y con la llegada de Marcelo Gallardo al banco ‘millonario’, el despliegue futbolístico en el Monumental está rayando la excelencia. Además, los siempre competitivos ‘Ñuls’ o Vélez, el estilo fresco y atractivo de los técnicos de Racing e Independiente, o las propuestas atrevidas de modestos como Banfield o Defensa y Justicia, hacen que el campeonato haya experimentado un soplo de ilusión. A ello, hay que sumar el incesante goteo de jóvenes que se sitúan en el escaparate del fútbol de élite. Uno de los últimos es nuestro protagonista de hoy. Su nombre es Mauricio Tévez, su edad 18 años, (31 de Julio de 1996, Rosario, Argentina).

Hay jugadores que parecen destinados a hacer algo grande en el mundo del balompié. Mauricio Tévez apunta a ser uno de ellos. Basta con ver su debut. Ocurrió en la fecha 1 del torneo actual, nada más y nada menos que en ‘La Bombonera’, frente a Boca. Allí, al novato Tévez no le pesó la responsabilidad en ningún momento, fue uno de los hombres más destacados de su equipo, Newell’s, y además consiguió el gol que dio la victoria al conjunto ‘leproso’. La carta de presentación no pudo ser mejor. Antes de eso, Mauricio recorrió un camino que tuvo lugar en las inferiores de la institución rosarina, hasta que formando parte de la 5ª división, el actual técnico Gustavo Raggio, decidió que formase parte del primer plantel, sin ni siquiera pasar por el equipo reserva. Desde entonces, Tévez ha sido un fijo en los esquemas de Newell’s, mostrando un nivel notable, que no hace parecer que esté disputando sus primeros encuentros en la máxima categoría.

Mauricio Tévez es un extremo derecho, que juega como atacante por el costado diestro en el 4-3-3 que propone Raggio. Bajito -apenas 1,70 metros de altura-, y liviano físicamente, posee un gran descaro, pide la pelota en todo momento, la agarra y no teme al cuerpo a cuerpo pese a su teórico déficit físico. Muy rápido, tanto en carrera como en todas sus acciones, tiene una gran virtud para su escasa edad, y es el acierto e inteligencia que muestra en la toma de decisiones. No rehúye en ningún momento el uno contra uno, buscando con desparpajo al defensor, sabedor de su buena capacidad para desbordar, especialmente por fuera. Vertical, pisa área rival en cuanto tiene ocasión. Le pega muy fuerte a la pelota y no se piensa dos veces el disparo a portería, incluso desde bastante lejos, donde ya ha dado muestras de un chut más que peligroso.

Como es habitual, los cantos de sirena de un hipotético traspaso ya han dado comienzo, aunque de momento, Tévez sigue centrado en rayar a gran altura en Newell’s, y lo hace independientemente de su temprana edad, del rival que esté delante y del escenario donde le toque actuar.. Con el paso del tiempo veremos su progresión, mientras tanto, su juego y sus 2 goles en 5 partidos -se perdió los últimos choques por lesión-, hacen que sea un jugador a tener muy en cuenta.

jueves, 21 de agosto de 2014

Eddy Silvestre

Que el fútbol español está conducido de manera pésima por sus dirigentes es algo que a nadie se le escapa. El último esperpento se está viviendo en la Liga Adelante, con el descenso administrativo del Real Murcia. El conjunto ‘pimentonero’ se quedó la campaña pasada a las puertas de conseguir un ascenso que hubiese rozado lo heroico. Sin embargo, este verano ha sido descendido por problemas económicos, recibiendo la dureza de un castigo que no sufren otros que cometen los mismos errores, dejando de manifiesto la distinta vara de medir que se tiene en un país en el que las palabras justicia e igualdad brillan por su ausencia. Así, a escasos dos días de que comience el campeonato, ni el club ‘grana’ ni sus jugadores saben donde competirán en el curso que ya se avecina. De estos futbolistas, hay alguno que esta situación les puede situar en el mercado. Uno de ellos es Eddy Silvestre Pascual Israfilov, 22 años, (2 de Agosto de 1992, Almería, España), quizás el jugador franquicia de este Real Murcia.

Cada vida esconde una historia, y la de Eddy Silvestre es, cuanto menos, peculiar. De padre angoleño y madre azerbaiyana, Eddy empezó a jugar desde muy niño en los escalafones inferiores del Roqueta C.F. Su potencial estaba fuera de toda dudas, tanto que llegó a probar en la academia que el Milan tiene en España. Tras esto, el siguiente paso fue el División de Honor del Polideportivo Ejido. Allí cautivó a los responsables del fútbol base del Real Murcia, que no dudaron en incorporarlo a su cantera. Con tan solo 19 años llegó su debut en el primer equipo, en la temporada 2010-11 y con los murcianos en Segunda División B. Tras volver al filial al ejercicio siguiente, Gustavo Siviero lo volvió a tener en cuenta para el plantel profesional en la 12-13, en la que disputó un total de 16 encuentros, aunque no llegó a afianzarse, algo que si lograría el curso pasado a las órdenes de Julio Velázquez, su gran valedor en el primer equipo del Real Murcia. Se convirtió en un jugador fundamental en el esquema ‘pimentonero’, disputando 35 partidos, en los que anotó 2 goles.

Eddy es un centrocampista diestro, de muy buena presencia física, espigado -1,91 metros de altura-, potente, aunque aún debe potenciar su masa muscular, y de importante zancada. Su posición original es la de pivote, donde destaca por sus constantes ayudas, retrasándose hasta posiciones ofensivas y basculando hacia los costados. Muy buena labor en la recuperación, roba y se asocia con mucho criterio, aunque tiende a mostrarse irregular y desaparecer del partido. Rocoso en el cuerpo a cuerpo, comete faltas con demasiada frecuencia. Sin embargo, Julio Velázquez le utilizó durante gran parte de la temporada pasada por delante de los mediocentros, haciendo las veces de mediapunta, aunque sin olvidarse de un marcado sacrificio en fase defensiva, a lo que ayuda su amplio recorrido, consiguiendo abarcar bastante espacio. Fino en el manejo de la pelota, y de muy buenas aptitudes con balón, se le augura una exponencial llegada desde segunda línea que tiene que empezar a explotar.

De Eddy se ha hablado de una adolescencia difícil, y hasta conflictiva, aunque hasta el momento, su trayectoria a nivel actitudinal es impecable, y muy comprometido, lo que incluso le llevó a rechazar el ir convocado por Azerbaiyán en 2013 porque estaba inmerso en la salvación del Murcia en Segunda. Eddy también podría representar a Angola y evidentemente a España. Su gran año le sitúa en la mira de otros equipos, aunque de momento el Murcia se mantiene firme en su propósito de no poner fácil su marcha.