jueves, 10 de octubre de 2013

Marcos Llorente

Desde que Florentino Pérez aterrizara en la presidencia del Real Madrid, allá por el año 2000, su fe en la cantera siempre ha estado en tela de juicio. En su primera etapa, bajo el lema de “Zidanes y Pavones”, el mandamás madridista pretendía conjuntar un plantel mezcla de estrellas y jugadores amamantados en la propia entidad. Pero lo cierto es que fue más una declaración de cara a la galería que una apuesta real. En ese equipo, los verdaderos canteranos consolidados fueron Casillas, Guti y Raúl. Todos con recorrido previo a esta política. Desde que Florentino volvió a ocupar el sillón presidencial, el gasto en materia de fichajes se ha disparado. Refuerzos multimillonarios como Kaka, Benzema o Coentrao, con Cristiano y Gareth Bale a la cabeza, han hecho estallar el mercado. Por ende, la cantera ha pasado a ocupar un papel casi anecdótico en el escaparate blanco. Esto cobra mayor relevancia si tenemos en cuenta que el Real Madrid posee una de las mejores y más prolíficas fábricas de jugadores del país, de la que se aprovechan multitud de equipos. Morata, Nacho o Jesé, son los últimos en aparecer. Por detrás vienen muchos más. Uno de ellos es nuestro protagonista de hoy, Marcos Llorente Moreno, 18 años, (30 de Enero de 1995, Madrid, España).

Hijo de Paco Llorente, sobrino de Paco Gento y nieto de Ramón Moreno Grosso, la carta de presentación del joven Marcos no puede estar más ligada a la entidad de Chamartín. Antes de ingresar en los escalafones inferiores madridistas, Llorente jugó en el C.D Las Rozas, desde el 2002 al 2006, para posteriormente militar una campaña en el Roceña y otra más en el Rayo Majadahonda. A partir de 2008 se ha ido formando en el fútbol base del Real Madrid, donde actualmente forma parte del equipo del Juvenil A blanco. También en categoría juvenil se ha proclamado este año campeón de la Copa del Rey. Ahora está disputando la UEFA Youth League, una réplica en categorías menores de la Liga de campeones, que la UEFA ha introducido para sustituir a la extinta NextGen Series. En su campeonato, el grupo V de categoría División de Honor, el juvenil madridista es líder, donde cuenta sus partidos por victorias -5 de 5-, y Llorente es un jugador clave para el técnico Luis Miguel Ramis.

Marcos Llorente es un mediocentro diestro, de 1,80 metros de altura y con una capacidad física aún por potenciar, lo que no le impide abarcar un gran espacio en la medular y llevar a cabo un gran despliegue durante los 90 minutos. En fase de contención suma una gran labor en la presión, notable capacidad de recuperación y precisión y seguridad en la entrega. Le vemos prestando continuas ayudas en línea defensiva, demostrando en todo momento un excelente posicionamiento. Pero a esto añade unas interesantísimas condiciones técnicas que le hacen convertirse en el motor del equipo. Sirve de apoyo en el inicio de la jugada, intentando que la salida de balón sea fluida. Con muy buena visión de juego, su gran precisión en los envíos en largos le posibilitan poner en práctica cambios de sentidos muy útiles para el equipo y superar así líneas de presión del rival. Posee una técnica individual más que suficiente para salir de la presión del rival y proteger la bola con suma habilidad. Su buen golpeo de balón hace que ejecute las jugadas a pelota parada, especialmente para asistir.
Como todo jugador de su edad, debe seguir desarrollándose, creciendo y puliendo ciertos defectos, como ser más regular en la fase constructiva del juego o añadir a su fútbol un plus de llegada a portería contraria. Mientras tanto, en Valdebebas se sigue cocinando a fuego lento una innumerable nómina de talentos, entre los que destaca Marcos Llorente, que como otros, esperan a que el Real Madrid vuelva a ser ese club que daba muchas opciones a los jugadores criados en la casa. 

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