miércoles, 13 de septiembre de 2017

Borja Iglesias, de profesión goleador

Volvemos a escribir. Tras un tiempo en el que las obligaciones no han dejado bastante tiempo para dedicarle a esta pasión, aunque sí para no parar de ver fútbol, retomamos el entusiasmo por hablar de lo que más nos gusta, lo cual intentaremos que sea de forma asidua. Y que mejor regreso que dedicar nuestro artículo a un jugador que se ha convertido en una de las grandes sensaciones de este iniciio de temporada en la Liga Adelante. Su nombre es Borja Iglesias, su edad 24 años, (17 de Enero de 1993, Santiago de Compostela, España), y en su figura se encarnan mucha de las esperanzas de la afición del Real Zaragoza para que la temporada que cumplen un lustro en la categoría de plata sea la del final de este calvario para la entidad maña, otrora acostumbrada a pelear de tú a tú con los mejores del fútbol español e incluso a realizar apariciones estelares por el balompié continental. 

Pese a su juventud, Borja Iglesias ha desarrollado una fase formativa basante dilatada. Militó en el C.D. Roda y el Valencia C.F., antes de ingresar en los categorías inferiores del Villarreal. Con los amarillos llegó a Tercera División, formando parte del tercer equipo. En 2013 volvió a su tierra natal para enrolarse en el filial del Celta. Su gran papel en el segundo equipo celtiña le hizo debutar con el conjunto profesional en 2015, con el que también realizó la pretemporada ese mismo verano. En la 2016-2017 anotó un total de 32 goles en Segunda B, lo que le ha hecho ser una pieza muy codiciada en este último mercado estival entre los equipos de la categoría de plata, siendo finalmente el Real Zaragoza el que se ha hecho con sus servicios, aunque en calidad de cedido, ya que en el Celta, pese a los refuerzos que han hecho para su ataque y la gran competencia existente, le tienen en cuenta como un jugador importante de cara al futuro.

Que Borja Iglesias luzca el dorsal '9' en su espalda no es fruto de la casualidad. Es un delantero centro a la vieja usanza, un referente absoluto, cuya principal, aunque no única tarea, es golear. Borja es un ariete de notable condición física, diestro, con una estatura que roza el 1,90, y una corpulencia considerable, en la cual basa gran parte de su juego, ya que en ella se apoya para forcejear y cuerpear frente a los defensores rivales en innumerables ocasiones, mostrándose poco menos que inexpugnable cuando se sitúa de espaldas al defensa. Su complexión hace que su equipo tenga en el juego en largo un recurso más que óptimo, ya que ahí Borja se desenvuelve como pez en el agua. Gana la pelota, la baja, antepone su corpachón protegiendo de maravilla el cuero y el espacio, y toca con criterio de cara al compañero. 

Acostumbrado a jugar solo en punta, puede fabricarse jugadas él solo, pese a no ser un futbolista habilidoso técnicamente y con poca velocidad en carrera. Sin embargo, sí es muy rápido en los giros, se da la vuelta con muchísima destreza y ahí no duda en ejecutar el disparo a portería, uno de sus puntos fuertes. Tiene un golpeo seco y colocado, por lo general siempre buscando ajustar la pelota a los costados de la portería, a media o baja altura, lo que complica considerablemente la tarea del portero. Como buen ariete, rellena siempre el área rival, su hábitat natural. Cuando el Real Zaragoza ataque por los costados siempre encontrará la presencia de Borja Iglesias en el área, donde en su guerra con los zagueros trata de adelantarse siempre a los centros que recibe, para explotar su buena definición al primer toque, otra de sus grandes virtudes.

No hay dudas de que la cesión al Real Zaragoza le va a venir genial para seguir sumando oficio y experiencia en una liga ultracompetitiva, además de disfrutar de una continuidad que necesita para continuar creciendo. Mientras, en La Romareda sueñan con que el prometedor ariete se convierta en uno de los grandes goleadores de la categoría, y eso se convierta en opciones de ascenso para su equipo.

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